Resumen Semanal Mientras las dudas persisten, llega Septiembre

Los mercados en Estados Unidos cerraron la semana sin grandes variaciones, en el resto del mundo, lograron subir levemente y algunos, como en el caso de Japón, marcaron nuevos máximos para el 2009, aunque con recorridos moderados. Los movimientos en el mercado parecen ser tímidos y con Septiembre comenzando esta semana, la timidez podrá acabar.


Ciertas noticias ya comienzan a ser (levemente) buenas, ya no se trata de datos menos malos, sino algunos ya arrojan números positivos. Entre los más importantes que se conocieron, encontramos la confirmación de crecimiento en Alemania y Francia y la suba de precios de viviendas por segundo mes consecutivo en Estados Unidos. La estabilidad del sector inmobiliario, es esencial para una recuperación según varios analistas. En el otro lado, encontramos la lista de bancos en problemas que aumentó considerablemente, sin embargo más allá de ser una mala noticia, es una advertencia y una justificación a ciertas medidas legales aprobadas recientemente en torno a la administración bancaria.

El comienzo de septiembre obliga a tomar precauciones extra. El año pasado durante agosto el índice industrial Dow Jones, pese a que Estados Unidos ya se encontraba en recesión, no registraba acuse de la grave situación de ese momento y permanecía por encima de 12.000 puntos, incluso cerró el mes con ganancias. En septiembre se produjo el primer golpe y durante octubre el colapso, que continuó hasta principios de marzo.
¿Qué es lo que va quedando de la crisis? Si bien la economía se encuentra bajo observación médica, la recuperación lentamente puede comenzar. Sin embargo, el mayor temor que existe es que surja una segunda ronda de crisis que afecte nuevamente a todos los sectores: inmobiliario, financiero y real. Los efectos podrían ser considerables. Lo peor finalmente no sucedió, pero no implica que lo mejor este por delante.  El retorno a la normalidad será lento y gradual. Toyota anunció que cerrará por primera vez en su historia una planta en Estados Unidos. Este dato nos ayuda  a ver por un lado los efectos de la crisis: ni la mayor automotriz del mundo quedó a salvo, los efectos aún continúan y obligaron a hacer ajustes a nivel global. Dichos ajustes continuarán y si bien no necesariamente implicarán malas noticias, si tendrán efectos: negativos en el corto plazo y tal vez positivos en el largo.

Hay gente que apuesta por una fuerte recuperación (forma de V), otros por una recuperación lenta (U) y algunos ven una leve recuperación, seguida por una caída y luego otra recuperación (W). Que prevalecerá de todo esto, es imposible saberlo. Las condiciones actuales, si bien muestran posible una recuperación, que la misma sea en forma de V, parece muy poco probable, más si la misma depende de los países desarrollados. La única posibilidad es un despegue fuerte en las economías emergentes y que esto le de un impulso al resto del mundo.

  
¿Se inicia el camino inverso?
 
 
El ciclo de baja de tasas de interés parece haber llegado a su fin. En muchos lugares porque ya no hay lugar para más puesto que se encuentran en el cero por ciento o en lo mínimo tolerable (hablando de los países más desarrollados y muchos emergentes). La incógnita ahora es cuando y quienes darán los puntapiés iniciales en el ciclo inverso, es decir, en subir las tasas de referencia. El Banco de Israel por el momento tomó la posta y ya subió su tasa de interés, pero en el anuncio advirtió que todavía es necesario brindar soporte a la recuperación económica y adujo que una tasa de 0,75% sigue representando una política monetaria expansionista.

Este ciclo que podría comenzar hacia fines de este año, viene acompañado de innumerables desafíos y no se parece en nada a las subas aplicadas en años anteriores. La baja de tasas estuvo acompañada por una tremenda crisis financiera y real que obligó a la ampliación de la base monetaria en un ritmo increíble y la suba de tasas en estos momentos, implicará el retiro de parte de dicha ampliación. También es lógico esperar la venta de los activos financieros adquiridos por los bancos centrales durante la crisis, aunque los tiempos pueden ser distintos, dependiendo del ritmo de la recuperación económica. El gobierno de Suiza se desprendió de su posición en el banco UBS. Sin embargo y si bien la salud de la institución bancaria es mejor que hace un año, las razones de la venta están más ligadas al litigio que tiene el banco con el Gobierno de Estados Unidos.

A diferencia de otros procesos alcistas de tasas, este tendrá numerosos desafíos extras. Por un lado, una demora en el timing podría generar un proceso inflacionario y por el contrario, una aplicación rápida podría acentuar un golpe a la recuperación económica. El inicio de este proceso en los países más desarrollados no está claro cuando se dará. Lo que ya ha dado comienzo es un relajamiento en las medidas expansionistas. Las minutas que se conocerán esta semana de la Reserva Federal pueden ayudar a despejar el futuro.

La FED ya ha comprado en títulos públicos 270.000 de los 300.000 millones anunciados. El ritmo de las compras va a ir descendiendo, hasta que finalmente se retire del mercado. Habrá que ver como repercute sobre las tasas (se mueven en sentido inverso al precio) la salida del banco como demandante. Por el momento, las subastas del gobierno de títulos siguen encontrando respaldo y tienen buena aceptación, no solamente por parte de inversores sino también de bancos centrales extranjeros. Más allá de lo mucho que se hable en contra del dólar y de los títulos, siguen siendo comprados.

Los Treasuries a 10 y 30 años subieron con fuerza la semana pasada y se mantienen lejos de los mínimos de abril. Siguen inmersos en una tendencia negativa y con fundamentales en contra, pero persisten. Una fuerte caída en el precio o alguna licitación fallida, encendería las alarmas, no solo de la administración Obama que necesita endeudarse para financiar el déficit fiscal, sino también las de Ben Bernanke que trata de mantener bajo control las tasas para fomentar el crecimiento económico.

 
Yen y Franco para arriba
 
 
El dólar cerró la semana con resultados mixtos frente a las principales divisas. Frente al yen registró grandes pérdidas ratificando la fuerte tendencia negativa que tiene el par (USD/JPY), sugiriendo que pronto podrían ser visitados los mínimos de julio. La moneda japonesa también se impulsó frente a las europeas marcando precios máximos en dos meses contra el euro, la libra y el franco suizo. Esta última es la que menos ha caído y se mantiene con fuerza. La moneda del Reino Unido, por el contrario, se depreció, siendo una de las de peor desempeño, cayendo a mínimos en meses frente al euro y el franco, quebrando con este último una importante línea de tendencia alcista (GBP/CHF). Estos movimientos no se condicen con lo sucedido en el mercado de valores, por lo que si la correlación aún permanece vigente, o el mercado de divisas está retrasado o el de acciones está sobrevaluado.

Los futuros del petróleo marcaron nuevos máximos en diez meses durante la semana que pasó, reflejando en parte el optimismo existente. Pero las dudas y la confianza sobre el presente rally también quedaron manifiestas en el precio del barril que cerró la semana con leves pérdidas pero por encima de los $73 el barril. A medida que el crudo suba se espera que la OPEP siga aumentando el ritmo de la producción, aliviando tal vez, ciertas presiones alcistas. Sin embargo, la demanda especulativa puede más que superar al aumento en la oferta real. Hay que tener precaución ya que una corrección en los mercados de acciones puede generar fuertes retrocesos en el precio del barril, que pese a mantenerse por encima de los $70 el barril, podría volver a visitar niveles por debajo.

 
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