Cambio de tendencia en las acciones


Los mercados de valores subieron el lunes, el martes y la primera mitad del miércoles, alcanzando nuevos máximos para el presente año. Sin embargo, a partir de allí comenzaron a caer, perdiendo las ganancias de la semana y pusieron fin a un rally alcista. Las causas se pueden atribuir a una toma de ganancias, junto con datos económicos que pese a ser positivos, no hablan de una recuperación económica fuerte. La economía de los países desarrollados aún sigue con daños en su estructura tras la gran crisis financiera internacional.

El rally alcista que comenzó luego de que los mercados tocaran fondo durante el mes de marzo, ha llevado al Dow Jones a subir 50% y al Nasdaq más del 60%. No son pocos los que esperaban durante el mes de septiembre alguna corrección importante. Recién la pasada semana se dio una baja y no es de la que hablaban algunos a principios de mes, anticipando una gran corrección. Quedan pocos días para el fin de septiembre y se encamina a ser un buen mes para los mercados. ¿Octubre seguirá en la misma línea?

El martes se cumplirá el primer aniversario de uno de los peores días de Wall Street en la historia. Hace un año atrás el índice caía 777 puntos luego de que el Congreso de Estados Unidos rechazara el bailout a Wall Street. Luego de pequeñas modificaciones, el proyecto fue finalmente aprobado. Un año después, los fondos lentamente van regresando.

Hablábamos la semana pasada de los grandes riesgos que enfrenta la economía hacia el futuro. La cumbre del G20 también nos hace pensar en que pueda pasar a medida que los distintos gobierno retiren sus planes estímulo. ¿Volverá allí a estar el sector privado? Es decir, el consumidor bajó su consumo, el empresario redujo la inversión y para paliar esos efectos, el gobierno aumentó fuertemente el gasto. Pero esto no puede continuar indefinidamente ya que el endeudamiento tiene límites que tarde o temprano el mercado termina de imponer. Entonces, cuando el gasto público comience a normalizarse, ¿volverá a aumentar el consumo y la inversión? Necesariamente para ver una recuperación en la economía la respuesta debe ser sí.

Los datos actuales no permiten hablar de una recuperación fuerte. Las buenas informaciones que se conocen generalmente están seguidas de otras que opacan los datos positivos. Un claro ejemplo fueron los datos conocidos del sector inmobiliario en EE.UU. Las ventas de casas nuevas se dispararon mientras que luego se supo de una sorpresiva caída en la venta de las existentes. Esto muestra que si bien la actividad se recupera aún persiste una debilidad y que probablemente este sea el panorama hacia los próximos trimestres. Pero precaución que esto no es malo, sino que implica una leve recuperación, con riesgos de una caída pero también con la posibilidad de un aumento mayor en la tasa de crecimiento.

El comunicado de la Reserva Federal estuvo en línea con los anteriores y el mismo mensaje: “la actividad se recupera pero seguirá débil”. Dentro de los elementos a destacar, enviaron señales de que las tasas se mantendrán bajas por un largo período de tiempo y por otro, la ampliación del programa de compras de deuda hipotecaria, aunque se redujo el ritmo de las mismas y se prolongó la duración del programa.
 
 
 
Yen por las nubes
 
 
Lo único que no cayó y siguió subiendo fue la moneda japonesa. El yen, ayudado por comentarios del ministro de Finanzas, que dijo favorecer una moneda fuerte, subió frente a todas las divisas, quebrando importantes resistencias. Frente al dólar ha vuelto a estar por debajo 90.00 (yenes por dólar) sugiriendo que podría probar los mínimos del 2009 en 87,10. ¿Hasta donde puede caer el dólar? La fuerte tendencia bajista en todo tipo de gráficos, hace prever una mayor depreciación. Surgen dudas sobre si las autoridades del país asiático seguirán viendo con buenos ojos un yen por debajo de 85,00, zona que se pensaba antes como de intervención en los mercados para evitar una mayor apreciación.

El dólar por su parte, cerró la semana con una leve alza frente a las monedas europeas luego de recuperarse tras marcar nuevos mínimos para el año el miércoles. Aún sigue bajo presión por varios factores: suba de las acciones, diferencial de tasas, endeudamiento, entre otros. Si bien en público, son varias las voces de funcionarios americanos que hablan del interés de un dólar fuerte, en el corto plazo, un dólar bajo pude ayudar a la economía americana y a disminuir su déficit comercial, incentivando a las exportaciones.

La libra, estuvo entre las monedas de peor desempeño y al gobernador del Banco de Inglaterra se mostró conforme con una moneda débil, aduciendo que puede ayudar a la economía británica.

Otra de las estrellas de la semana fue el petróleo que se desplomó constantemente, cayendo más del 8% y quebrando importantes soportes, sugiriendo que las bajas podrían continuar. La caída en las acciones, la suba del dólar y en los inventarios jugaron en contra del precio del barril. Sin embargo, a largo plazo, se prevé un una recuperación de la demanda mayor a la estimada meses atrás.

 
 
 
 
Brasil sigue hacia adelante.
 
 
El país sudamericano sigue ganando prestigio. Con la suba en la calificación de Moody’s, Brasil ya tienen el investment grade por parte de las principales agencias internacionales calificadoras de riesgo. Si bien la nota es la más baja dentro de esta categoría, es un dato alentador. El desafío actual es mantenerse y lograr aumentarla. Esta tarea parecer ser la más difícil considerando los vaivenes políticos que suceden desde México hasta la Argentina. El problema es que las cuestiones políticas afectan lo económico. Hay países de Latinoamérica que logran escapar de esta regla, como el caso de Chile, que ya políticamente parece estar varios pasos por encima de países como Venezuela u Honduras. La tentación de los políticos de siempre mantenerse en el poder o de conservarlo atenta contra una evolución en la madurez de las instituciones democráticas en la región.

Brasil parece estar avanzando en este aspecto, pero sigue siendo un país sudamericano cuyos riesgos políticos pueden disminuir pero aún siguen en un nivel que necesariamente requiere atención. En solamente unos meses se puede venir abajo lo construido durante varios años.

Un reflejo del crecimiento brasileño es la empresa Embraer, que anunció que colocará bonos a largo plazo en el mercado internacional por un monto superior a los 500 millones de dólares. Si bien parece un hecho singular, tener una de las productoras de aviones más grandes del mundo y que a su vez pueda acceder a los mercados internacionales de crédito con facilidad, es la envidia de varios países.