Septiembre no está logrando frenar a las acciones

Resumen Semanal    

Por segunda semana consecutiva los mercados financieros fueron una constante: salvo menores correcciones, las acciones subiendo cada día superando los máximos previos del 2009 y el dólar marcando nuevos mínimos. Sí, hay diferencias con alzas anteriores, ya esta vez el yen también se fortalece, la libra no acompaña y el petróleo no se dispara. El temeroso mes de septiembre está resultado ser lo contrario (por el momento): en lugar de la esperada corrección, los mercados no solamente que se mantienen en altos niveles, sino que a su vez, suben más.

La mayoría de los índices accionarios acumula una suba mayor al 50% desde los mínimos de marzo y se ubican en máximos en casi un año. Las acciones se siguen mostrando sobrecompradas, pero más gente sale a comprar. En los últimos días hasta aquellos que habían apostado a movimientos bajistas tuvieron que cubrir sus pérdidas y unirse al club de compras. Es de esperar algún tipo de corrección antes de mayores subas en los mercados. El índice Dow Jones parece dirigirse hacia la zona de los 10.000 puntos, sin embargo, pocos se animan a hablar de que pronto se lo verá estabilizado por encima de dicha zona.

Buenas noticias ya son buenas noticias
 
Las buenas noticias definitivamente han pasado a ser datos positivos. La mayoría de los indicadores de actividad se dirigen hacia arriba, junto con los de confianza. Hasta las ventas minoristas en Estados Unidos parecen repuntar. Si bien estás últimas reflejan parte de planes estímulo, pues bien, este era el efecto buscado. Los datos de la semana pasada sirvieron en parte para impulsar a los mercados ya que muestran claramente un nuevo escenario, más estable y unos escalones más arriba del piso. Pero ojo, el rally alcista ya se ha extendido demasiado y es de esperar una corrección, aún con datos positivos.

Por otro lado, cada noticia alentadora no borra los riesgos actuales, que por el contrario, sea cual sea el camino de la economía aumentan hacia el futuro. A los peligros inflacionarios, al de una nueva caída en la actividad económica, al de una falta de recuperación en el sector crediticio, junto con varios otros, se le ha sumado el riesgo a las disputas comerciales. Lo más temeroso es que se trata de China y Estados Unidos los que han comenzado a tensar la relación. Si bien por el momento la situación no se ha agravado, el peligro sigue allí y un enfrentamiento comercial podría atestar un gran golpe al comercio entre estos dos países. Peor aún, es si estos enfrentamientos en el terreno del comercio exterior se trasladan hacia otras actividades económicas y luego hacia lo político. La consciencia actual en la necesidad de cooperación y en la interdependencia hace pensar que el conflicto no pasará a mucho más, sin embargo no deja de ser una situación que exige atención.

Hay varios temas bajo la alfombra que pueden resurgir en caso de que se profundicen las diferencias y uno de ellos puede ser el tipo de cambio de la moneda china. Los problemas tarifarios también tienen como protagonista a Brasil, que decidido a tomar un rol de mayor protagonismo y no dejará que le impongan tarifas más altas a sus productos sin tomar represalias.
   
En busca de lo imposible
 
El aniversario de la caída de Lehman Brothers encuentra a los legisladores en Estados Unidos debatiendo sobre las bases de la futura regulación de los mercados financieros. Durante esta semana continúan las audiencias, que el presidente del Comité de Servicios Financieros de la Cámara de Representantes, Barney Frank, ha decidido prolongarlas. Aún no está claro cual será el futuro, pero sí, que habrá más cambios de los que ya se han visto. Sean las leyes que sean, estas no podrán evitar una futura crisis. Ninguna ley puede modificar los ciclos económicos y financieros, el objetivo que deben buscar es un sistema más racional pero no uno que evite cualquier tipo de crisis, sino que las mismas, no sean desestabilizadoras para el sistema, ni lo pongan en riesgo. Pensar que una legislación puede evitar una recesión o una crisis en el sistema financiero, es subestimar al poder de la economía. Si bien en el corto plazo puede ser probable, al largo plazo, es imposible
   
Dólar y Libra en caída libre
  
En el Forex, la caída del dólar también fue una constante y marcó nuevos mínimos para el año frente al euro todos los días. También cayó contra al resto de las monedas, subiendo en términos semanales solamente contra el yen y la libra. La  suba contra la moneda japonesa fue mínima pero suficiente para cortar una racha de cinco semanas seguidas con fuertes caídas. El dólar podría recuperarse aún más, pero sin poner en peligro la fuerte tendencia bajista que rige al par. El gobernador del Banco de Japón indicó que un yen fuerte puede ser beneficioso para la economía en el largo plazo y que lo deseable era un mercado estable para la divisa nipona. Sin embargo, el ministerio de Finanzas es la institución que se encarga de los movimientos en el mercado cambiario. La libra en el extremo opuesto sigue cayendo en picada. Esta semana se espera que muestre señales de vida. Ha caído frente a las principales divisas, llamando la atención la falta de correlación entre los cruces de la libra y el valor en las acciones. Semanas atrás cuando subían los mercados, lo hacía la libra, sin embargo en la actualidad esto no está sucediendo.

En línea con la suba en las acciones y en las expectativas el petróleo subió en volviendo por encima de los 70 dólares el barril y consolidándose. Además del rally en las acciones, la caída por encima de lo esperado en los inventarios en Estados Unidos ayudó a impulsar el crudo. El timing entre el mercado de acciones y el del petróleo es distinto. Mientras las acciones siguen marcando día a día nuevos máximos, el barril sigue por debajo de los precios más altos de agosto.

El oro si bien se mantiene por encima de los mil dólares la onza, subió la semana pasada pero terminó lejos de los máximos. El desafío de la actual será, si se producen movimientos correctivos, hasta donde puede caer. Sin embargo, la tendencia alcista del metal en el corto y mediando plazo, está vigente.

Los bonos del Tesoro se siguen manteniendo por encima de los mínimos de junio y el optimismo reinante en los mercados por el momento no implico grandes salidas de estos activos, que por ahora siguen siendo seguros. Estamos pronto a octubre, mes en que finalizan las compras por parte de la Reserva Federal de los títulos. El ritmo del endeudamiento de Estados Unidos, si bien con una recuperación económica puede disminuir su nivel, seguirá siendo positivo por un largo tiempo. Los déficit comerciales y fiscales continúan y por ahora, las subastas de nuevos títulos siguen siendo exitosas, pero el éxito actual no garantiza el futuro. 
 
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