Resumen Semanal: La realidad va reemplazando el optimismo

Por segunda semana consecutiva cayó la mayoría de los mercados alrededor del mundo. El combustible que reciben los inversores no fue suficiente. Las noticias siguen siendo mixtas, unos días sugieren una recuperación, al otro un estancamiento. Este mundo actual “gris” evita un mayor optimismo. Y durante esta semana, por el contrario reavivó una oleada de aversión al riesgo que benefició (como tradicionalmente lo hace) al dólar, el yen y los bonos del tesoro. Fue la peor semana para las acciones desde mediados de junio.
Se puede leer que si bien el reporte de empleo (nóminas no agrícolas) fue peor a lo esperado, no fue catastrófico. Sin embargo, que las noticias no sean tan malas, ya está descartado por el mercado y no sirve, tienen que ser buenas. Ni siquiera una lectura de una pérdida de pocos empleos es buena. Ya van 21 meses consecutivos en que la economía de EE.UU. ha destruido empleos. ¿Cuánto tiempo llevará volverlos a crear? Aún ni siquiera estamos cerca de tener un número positivo (en términos absolutos, en cuestiones de tiempo es difícil prever). Esto abrió los ojos de los inversores que comenzaron a preguntarse si la suba en las acciones no habrá llegado demasiado lejos. Sin embargo, desde el lunes, probablemente haya noticias alentadoras y se generé una duda. La única certeza es que con la debilidad actual en el sistema económico, falta mucho para que las naciones desarrolladas vuelvan a los mismos niveles de actividad que tenían en el 2007.
Por otro lado, los signos de una mejoría en el panorama también muestran evidencia. El sector inmobiliario americano da más señales de estabilización. Los precios lentamente se siguen recuperando, ya no bajan y parece que la tendencia comienza a cambiar. Otro factor, que también contribuye a mejorar las expectativas son los cambios en la nota de las empresas que cotizan en la bolsa. La mayoría de los que se producen son subas de nota. Esto implica que muchos analistas ven mejores perspectivas hacia el futuro. Lo que no se sabe es cuan bueno será ese futuro. 

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Mala semana, excelente trimestre.
 
Pese a la caída semanal, las acciones en Estados Unidos tuvieron uno de los mejores trimestres de la historia subiendo más del 15%. La duda es cuán estable es este rally. Semejante alza parece poco probable que continúe durante el próximo trimestre e implicaría ver al Dow Jones consolidado por encima de los 10.000 puntos. Posible es, lo que no implica que sea lógico.
El rally observado desde marzo se ha debido a dos cuestiones principalmente: por un lado la economía (y la crisis financiera) tocó fondo y no se dio el peor y más temido escenario. Este último escenario es el que tal vez mostraban los precios de las acciones, donde posiblemente el rally bajista se haya exagerado bastante. En definitiva, precios bajísimos más el fondo palpable de la crisis económica ha servido para sostener el rally alcista que viven los mercados desde marzo.
 
 
En la boca de casi todos
 
En el Forex, el dólar y el yen fueron las monedas más beneficiadas, junto con la libra, que se recupera tras caer a mínimos en varios meses. Más que hablar de movimientos favorables al dólar y a la libra, la buena noticia fue que el mal momento que estaban pasando se ha tomado un respiro. ¿Hasta cuándo durará? Imposible saberlo. El yen sigue fuerte y marcando máximos en meses. Inicialmente, el nuevo partido gobernante de Japón habló a favor de una moneda fuerte, pero ya se escuchan voces sobre que mucho más no dejarían al yen apreciarse.
La discusión por los tipos de cambio está tomando momento. En los distintos continentes es un tema de conversación que cada vez atrae más.  Desde la necesidad de un yuan más fuerte, pasando por los problemas que puede traer una mayor apreciación del euro. Sin embargo, el único banco que además de hablar ha actuado es el banco central de Suiza. El miércoles se vieron sorpresivos movimientos en el cruce entre el euro y el franco suizo, lo que hace pensar de una intervención, no aclarada. En definitiva, el tema del tipo de cambio está sobre la mesa.
 
 
Máximos en cuatro meses para los bonos del Tesoro
 
Octubre marca el fin del programa de compra de Treasuries por parte de la Reserva Federal. La semana que pasó, el precio de los títulos se disparó, beneficiado en parte por la aversión al riesgo. Pese a las implicancias negativas y a la causa de la misma, el movimiento en precio de los títulos, es un punto a favor para Ben Bernanke y compañía, que quieren mantener las tasas de interés bajas (se mueven en dirección contraria al precio). El jueves, las notas a 10 y 30 años saltaron alcanzando precios máximos en cuatro meses.
Luego de octubre, el Tesoro seguirá colocando bonos y la FED no estará para comprar. ¿Cómo afectará esto al mercado? Se espera que no mucho ya que los mayores riesgos yacen en otro lado. Las subastas siguen teniendo gran aceptación, pero reiteramos, esto no necesariamente tiene que continuar en este sentido. Si el mercado le llega a dar la espalda al Tesoro de Estados Unidos, los mercados pueden sufrir algún cimbronazo. Aunque también, en beneficio de los Treasuries, este cimbronazo indirectamente podría incrementar la aversión al riesgo, disminuyendo los problemas. Pero un daño persistente sobre la curva de rendimiento se producirá. Probablemente, un cambió hacia títulos de más corto plazo. Por suerte para la FED y la administración Obama, esto aún no sucedió y no debe suceder necesariamente.
El petróleo sigue con un elevada volatilidad y no logra mantenerse por sobre los $70 el barril. Los máximos de esta commodity no coincidieron con los del mercado de acciones en el mundo desarrollado. Esto muestra que no existe una regla sobre las correlaciones. El precio del barril está más atado a un sentimiento internacional que incluye a las todas las economías. El peso creciente de grandes consumidores como China, hacen que dentro de las variables que afectan al precio del barril también tenga que ser considerando el gigante asiático, cada vez en un proporción mayor.
Uno de los factores que está influenciando para que el barril no sigua subiendo, es el lado de la oferta. La crisis dejó sus huellas y existe una capacidad ociosa que varios países quieren pronto utilizar para aumentar los ingresos. Rusia, ya está en niveles de producción récord y esto, tiene que aliviar algunas presiones alcistas. Por otro lado, este síntoma de corto plazo, se contradice con otro de largo plazo. La crisis y la brutal caída del precio del crudo, demoró y cancelo inversiones en el sector, lo que lleva a limitar la capacidad de producción en el futuro.
Si bien la semana que pasó, se notó un grado elevado de aversión al riesgo, el oro nuevamente pasó desapercibido como refugio. En esto podemos ver una confirmación del cambio de comportamiento, que ya no se beneficia más por las oleadas de aversión al riesgo, y cada vez más lo vemos como un refugio pero del dólar débil y de temores inflacionarios. La onza se mantuvo oscilando alrededor de la zona de los mil dólares la onza. Pese a no haberse disparado por sobre el nivel clave, esta vez el preciado metal no fue rechazado de esta zona. El mercado está aceptando nuevamente un precio de la onza por sobre los mil dólares.
 
 
La FDIC busca fondos
 
El patrimonio de la Corporación Federal de Seguros de Depósitos (FDIC por sus siglas en inglés) quedó severamente dañado. Esta institución encomendada a hacerse cargo de los depósitos de aquellos bancos que quiebran, ha tenido que cerrar más de 130 entidades bancarias desde el 2007. Si bien la mayoría ha sido comprada por otros, cada uno implicó un costo. La FDIC se está quedando sin fondos, si bien no hay riesgos de que mañana no tenga más, el problema es que de continuar con el ritmo de la caída en los bancos a futuro, los fondo serán pequeños y la confianza en la institución se vería seriamente debilitada, ya que se sospecharía de si podrá hacer frente a las futuras quiebras. Prevenidos de esto, los agentes gubernamentales ya trabajan en distintas formas para juntar fondos. Una de las alternativas, es cobrar contribuciones extraordinarios mientas que otra de las posibilidades que se barajan es una especie de cobro por adelantado a aquellos bancos que tienen el respaldo de la Corporación. Recordemos que la FDIC no responde por todos los bancos del sistema financiero y tampoco por todos los depósitos, sino por aquellas instituciones anotadas y por depósitos menores a 250.000 dólares.
 
 
De Reunión en reunión
 
El final de septiembre y el inicio de octubre han estado marcados por una gran cantidad de reuniones internacionales. La Asamblea de Naciones Unidas, el G20, el G7 y la Asamblea del FMI y el Banco Mundial. El fin de semana fue el turno del G7, que ha perdido poder en manos del G20, pero aún sigue existiendo. En el último encuentro se trató el tema de China y el yuan. La búsqueda por un equilibrio económico global pide ver a la moneda china más apreciada y más a tono con su saldo comercial. Pese a lo que se diga la última palabra es del gobierno chino. Por ahora parece poco probable que haga algo para dejar apreciar a su moneda. Sin embargo, si quieren un mayor protagonismo mundial cooperativo, algo tendrán que hacer.
La cumbre del G20 acordó en darles más poder a los países emergentes. Suena bastante lógico, ya que su participación dentro del producto del planeta,  es cada vez mayor. A su vez, a los países desarrollados les va mejor si los que están en desarrollo también están bien. Otro punto de acuerdo, fue no retirar prematuramente los estímulos brindados en su momento para paliar las consecuencias de la crisis.