Todo sigue subiendo con la excepción del dólar

Todo sigue subiendo con la excepción del dólar. Las acciones siguen marcando nuevos máximos desde la explosión de la crisis financiera y está vez alineados con el petróleo, el oro y todas las monedas (menos el dólar). Sin embargo este optimismo sigue pareciendo poco estable, pero está demostrando ser duradero. Pese a haber caído el viernes, los mercados cerraron en alza la semana, escalando cada vez más y ya operan en máximos en un año. Este fenómeno es más bien global y sobre todo en América y Europa. Mercados emergentes también se unen al rally. Sin embargo, lo que sube son las acciones, Wall Street se está recuperando, pero Main Street sigue ahí, empujando y lejos de máximos. La economía aún se encuentra debilitada y si bien, en algunos países ya hay señales de expansión económica, Estados Unidos sigue destruyendo empleos mes a mes. Es decir, que pese a que el Dow Jones ya coquetee con niveles por encima de los 10.000 puntos, la tasa de desempleo tenderá a seguir creciendo. La debilidad en el sector real de la economía sigue necesitando del impulso del gasto público. Tal vez ha llegado el tiempo de hacer más rutas, más obra pública. El problema es el financiamiento. El déficit fiscal que tuvo EE.UU. es irrepetible. Las cifras para el año fiscal 2009 ponen la piel de gallina, el exceso de gastos por sobre los ingresos fue del 10% del PBI, representó casi el 40% de los gastos. Esto es algo totalmente insostenible, aún para un país como Estados Unidos. El país del norte necesita con rapidez una recuperación en la economía real y no necesariamente en Wall Street. Que las acciones suban ayuda por el lado de las expectativas, pero nada más. Ver un freno en el aumento del desempleo, es hoy más importante que ver al Dow Jones arriba de 10.000.

En los últimos meses varias voces anunciaban una fuerte corrección en el precio de las acciones. No solamente que aún no se ha dado sino que no paran de subir. Las dudas siguen, pero el mercado no para de subir. Los resultados corporativos están resultando ser relativamente buenos y por ahora, ayudan al apetito por el riesgo.
 
 
 
El Dólar se acerca a los pisos del 2008
 
 
La moneda actual de reserva global sigue siendo castigada en el mercado. Más allá de una recuperación mostrada el viernes, la misma sólo la alejó relativamente de los mínimos en catorce meses. Resta saber si se trata de una corrección dentro de la continuidad de la tendencia bajista o si puede ser el comienzo de movimientos más fuertes.

El yen ha frenado su recorrido alcista a lo largo del mercado. Además de que se encontraba bastante apreciada, las palabras y cuestiones fundamentales no justificaban una suba más pronunciada. Sin embargo estuvo al borde de quebrar niveles clave. El dólar sigue bajo una fuerte tendencia bajista contra el yen, vigente desde hace ya un par de años.

La Libra logró recuperarse con fuerza tras rebotar el martes en mínimos en meses, ayudada por medidas a implementarse en el Reino Unido para paliar la difícil situación fiscal junto con comentarios sobre el éxito en los planes de expansión monetaria. ¿Hasta donde puede llegar la libra? Tiene un largo recorrido considerando que es una de las monedas más retrasadas. Sin embargo, a la isla le conviene una moneda débil y si hace una semana atrás, era una de las economías más rezagadas, no todo debe haber cambiando en una semana.

Las monedas emergentes siguen subiendo y ya hasta más allá de niveles previos a la quiebra de Lehman Brothers. El próximo niveles clave los encontramos en los máximos anotados hace más de un año, cuando el dólar estaba en caída libre (como ahora), el oro subía (como ahora) y el petróleo se disparaba (parecido a la situación actual pero con una corrección del 50% en el precio). En caso que superen esos máximos, las monedas tendrían más lugar para seguir subiendo. Varios bancos centrales ya están comprando dólares con dos objetivos: i) evitar una mayor apreciación de la moneda local; ii) recuperar reservas utilizadas durante la crisis financiera. Si la economía de los países emergentes aumenta su tasa de crecimiento, esto podría implicar un serio riesgo inflacionario, puesto que con la compra de dólares se inyecta más dinero en el mercado, estimulando la actividad. Impulsos más allá de lo que la economía puede brindar, puede generar un aumento generalizado de precios.

El ciclo de expansión monetaria se inició en los países desarrollados en coincidencia con la baja de tasas y la crisis financiera. En dicho momento algunos emergentes tuvieron que salir a respaldar su moneda achicando la base monetaria. Pero ahora, los bancos centrales locales son los que están próximos a iniciar una nueva ola de emisión monetaria. Esto seguramente aumentará los peligros de una mayor inflación en el mundo. Es quizás una de las razones por las cuales activos como el oro se mantienen en niveles récord y los bonos del tesoro con actualización por inflación aumentan su demanda. Los inversores están tomando una perspectiva de inversión de largo plazo. Esto justifica no solamente lo anterior sino que ayuda a comprender porque sigue habiendo más compradores de acciones que vendedores, aún cuando se anuncia un ajuste en el precio o que el precio ha subido mucho.

Los Treasuries (no atados a la inflación) sufrieron una fuerte caída esta semana, en línea con la suba en el optimismo. Igualmente se mantienen en niveles “saludables” tanto para Bernanke como para la administración Obama. 
  
El nuevo Main Street 

 Hay dos detalles que muestran la profundidad de la crisis y porque muchas personas son escépticas sobra una pronta recuperación. La crisis golpeó tan fuerte a países como Estados Unidos que hay estadísticas que indican que muchos adultos han vuelvo a trabajar. Algunos pueden haber exagerado pero ha existido una fuerte caída en la riqueza, entendida como la posesión de activos como el dinero, bienes inmuebles, títulos valores, etcétera. En definitiva, esta situación que se agrava, ya que por ejemplo, en una familia, no se trata de un miembro solo, sino que es una situación que puede ser común a varios integrantes haciendo difícil las posibilidades de ayudarse mutuamente.

Otro hecho que ha llamado la atención, es que han existido envíos de dinero desde México hacia EE.UU. Si bien el saldo neto aún indica que hay una salida de remeras, muchas familias han tenido que enviar dinero a sus parientes que viven fuera del país para que tengan con que vivir, cambiando el sentido del flujo de los envíos de dinero. Estos dos pequeños rasgos muestran como la crisis no sabe de razas, ni de edades, afecta a todos. Los únicos que siempre son más perjudicados lamentablemente, siempre suelen ser los que menos tienen.