Octubre dejó pérdidas en las principales plazas bursátiles del mundo

Octubre dejó pérdidas en las principales plazas bursátiles del mundo. Llama la atención que fue el mes donde las novedades económicas fueron las mejores en varios meses. La conclusión es que tal vez el rally alcista había ido demasiado lejos o que para crecer aún más exigía mejores condiciones que las actuales. La corrección bajista que tanto se había anunciado parece haber comenzado, la duda actual es sobre su fuerza y su duración.  Solo se pueden hacer especulaciones. Esta misma semana la corrección puede acabar o puede llegar a durar un par de meses. Es muy pronto para saberlo.

 La suba del PBI de EE.UU., que confirmó la salida de la recesión fue festejada pero rápidamente se evaporaron las ganancias con un viernes gris. Claramente muchos aprovecharon para vender tras la suba del producto, reflejando que en el corto plazo el temor está de regreso.

La situación económica da mejores señales. En el mercado inmobiliario la situación se sigue estabilizando aunque para hablar de recuperación vigorosa falta mucho. El consumidor sigue cuidando su bolsillo y sigue habiendo muchos desocupados entre ellos. En países particulares la crisis sigue golpeando y se sienten los efectos de segunda ronda.

¿Por qué todo tan frágil? El mundo se había acostumbrado a crecer con fuerza durante los años previos a la crisis financiera. Dicho crecimiento tenía en los países desarrollados al crédito como aliado. Hoy, la situación ha cambiado, la alta liquidez inyectada en los mercados se encuentra mucha en las reservas de los bancos que aún no tienen muchos incentivos para prestar.  En EE.UU. el gobierno es uno de los principales absorbedores  de crédito ¿Está mal? Desde un punto de vista lógico, tal vez no. Hay que estimular la economía, el sector privado está debilitado, que lo haga el público. Sin embargo, esto trae serios riesgos que ya hemos discutido semanas atrás. Lo que sí esta claro, es que la situación actual no puede continuar por siempre.

            La fragilidad también viene porque siguen estando las viejas malas noticias. El domingo, el CIT anunció su quiebra, el viernes más bancos regionales han quebrado y ya son más de cien lo que han cerrado sus puertas en el 2009 (desde 1.992 que no sucedía esto). La institución financiera asociada a GM ha pedido más fondos al Gobierno. El crecimiento de EE.UU. fue impulsado en gran parte por lo planes estímulo… En definitiva, son varias cosas que ayudan a la fragilidad.

            Un hecho particular con CIT es que el gobierno tiene inyectado en la empresa 2.300 millones de dólares. En caso de perder esta inversión (bastante probable) se trataría de un duro golpe para el programa de salvataje a Wall Street implementado hace ya un año. Los opositores ganarían terreno y aumentaría su poder en el marco de las discusiones sobre el futuro de la regulación de los mercados financieros.
 
 
 
El Departamento del Tesoro quiere aprovechar el momento
 
 
Las licitaciones de títulos públicos por parte del gobierno de EE.UU. siguen siendo exitosas. Esto refleja que hay aún un alto interés por activos seguros. Esta oportunidad parece estar siendo aprovechada por el Gobierno que sigue subastando volúmenes récord. Para aprovechar aún más el momento y tal vez temiendo que el escenario de bajo costo de financiamiento para el gobierno puede acabar pronto, el Tesoro anunció que planea extender el promedio de duración de los títulos el año que viene.

         La tasa a la que se financia EE.UU. es la envidia de muchos países emergentes que cuando se sumían en crisis, tenían que pagar tasas altísimas. La principal economía del mundo, pese a sus déficit fiscales, comerciales y a la situación económica puede endeudare en las mejores condiciones en años. Esto es lo que quieren seguir aprovechando en el Departamento del Tesoro. Una suba de tasas de la FED o una recuperación económica pondría presiones alcistas sobre la tasa de los títulos (se mueven en dirección contraria al precio). Ni hablar si llega a caer fuertemente la demanda por estos activos.

         En conclusión, el gobierno está lanzando grandes volúmenes que por el momento siguen siendo demasiado demandados. Bancos centrales emergentes siguen comprando, inversores siguen comprando y ¿quiénes más? Tal vez uno de los principales compradores sean los bancos que se financian casi al 0% con la FED y compran estos títulos con dichos fondos en lugar de prestarlos. Puede ser. También es cierto que el crédito también está siendo menos demandado. La caída en las inversiones (del sector real, en Main Street) no es atribuible solamente a un endurecimiento en las condiciones de crédito, sino que menos gente invierte en tiempos de crisis y por lo tanto demanda menos créditos.

         La Reserva Federal culminó la pasada semana la compra de títulos públicos con vencimiento entre 2.013 y 2.016, al completar la totalidad del monto anunciado en marzo. ¿Cambiará mucho el panorama? No. Considerando lo que el gobierno está mandando día tras día al mercado, el monto de las compras es poco significativo. El cese de las compras servirá para evitar sospechas sobre una posible monetización del déficit fiscal. Aunque sin embargo indirectamente, puede estar sucediendo si los bancos comercial aumentan sus tendencias de títulos.
 
 
 
El Yen regresa y el dólar recupera terreno
 

 
Justo cuando se aproximaba a niveles de soporte clave y se encamina hacia una mayor caída, el yen se recuperó y ahora se aproxima a resistencias clave frente a una amplía cantidad de monedas. Contra el dólar, sigue con una tendencia favorable y ya está probando nuevamente niveles por debajo de 90.00 y se acerca a 88.00. Por debajo, hay que centrar la atención en los mínimos del año en 87.10.

         La correlación negativa entre el dólar y las acciones sigue gozando de una buena salud. La caída de la bolsa impulsó al dólar que a su vez también se recuperó con fuerza frente a las divisas ligadas a commodities y se aleja de los mínimos en 15 meses.

         Se sigue hablando de la necesidad de una nueva moneda de reserva global y desde el otro lado, se responde que es el interés de EE.UU. tener una moneda fuerte. Pero por el otro lado, cada vez está más claro que un dólar débil puede ayudar al país del norte a equilibrar sus grandes desequilibrios macroeconómicos.

         La libra por su parte, pese a la suba del dólar y al incremento de la aversión al riesgo, logro mantenerse. Si bien en parte es atribuible a que no había acompañado al rally anterior en las acciones. Esta semana, vemos probable un gran movimiento en torno a la moneda del Reino Unido al ritmo de lo que decida el Banco de Inglaterra.

         Semana de respiro para los bancos centrales de los países emergentes, que no quieren ver a sus monedas apreciarse demasiado. Sin embargo, ya anuncian las medidas a tomar ante mayores apreciaciones.

         El calendario económico marca que la que se inicia hoy puede ser una semana con demasiado movimiento ya que el Banco de Inglaterra, el Banco Central de Europeo, el banco central de Australia y la Reserva Federal decidirán sobre el futuro de sus respectivas políticas monetarias.  El club de países que ya han comenzado el ciclo alcista esta formado por Israel, Australia (que decidirá si sigue en esa senda) y Noruega (aumentó las tasas la pasada semana). Por si fuera poco, el viernes está el informe de desempleo que suele generar movimientos considerables.

Por segunda semana consecutiva el oro no marcó nuevos máximos para el presente año y por el contrario quebró soportes importantes. En $1.020 la onza tiene un importante soporte, que en caso de ceder podría traer de vuelta al oro hasta los mil dólares. Si bien sigue retrocediendo desde los máximos, en octubre cerró con importantes alzas.

El petróleo sigue con una tendencia a mediano y largo plazo alcista, pero en el corto, por el momento no ha logrado consolidarse por encima de los $80 el barril. En la zona de $75 - $74 tiene un importante soporte, que en caso de ceder podría alejar a la cotización de los máximos anuales. Pese a cerrar con pérdidas la primera semanas, tras cuatro consecutivas con alzas, octubre fue el mejor mes desde mayo del presente año.