La FED decidio mantener las tasas en mínimos históricos

El dólar fue noticia nuevamente  por subir frente a las principales divisas y alcanzar máximos en meses frente a varias. Esta vez no hubo una noticia que dispare a la moneda estadounidense el día viernes, sino que se apoyó en cuestiones técnicas y en una suba constante. Por un lado, la expectativa de una futura suba de tasas por parte de la Reserva Federal antes de lo previsto meses atrás, junto con los problemas en Europa y Medio Oriente, ayudaron a impulsar a la divisa. ¿Hasta dónde puede seguir? Todo dependerá de dos diferenciales, el de tasas y el de noticias. Buenas noticias en América seguidas de malas en Europa, lo puede seguir impulsando; si son a la inversa, tal vez volvamos a ver debilidad. Si bien en el pasado malas noticias de EE.UU. impulsaban al dólar, no está claro que eso se siga dando el futuro, a menos que sean catastróficas y generen temores globales.  Este cambio, de producirse se basa en que buenas noticias motivarían una pronta suba de tasas de interés en EE.UU. favoreciendo a la moneda local. Por el contrario, las “no tan malas” podrían mover hacia más adelante el comienzo del ciclo alcista. 

 

Sigue la baja de notas

Las agencias calificadoras de riesgo siguen dando que hablar. México, España y Grecia están entre los damnificados por nuevas bajas o advertencias. Esto genera ciertos temores pero no grandes problemas, puesto que se trata de noticias que si bien pueden ocasionar preocupación, alertan sobre datos ya existentes. Sin embargo, en el caso de Grecia se acerca a perder el grado de inversión en algunas agencias, lo que sí puede implicar un riesgo mayor.

En el otro extremo, ubicamos a Perú que logró el investment grade por parte de Moody’s. Esta es la tercera agencia que brinda este status al país sudamericano. En lo que respecta a los problemas de deuda, se ve una clara diferencia en Sudamérica entre algunos países que vienen haciendo las cosas bien y los que no. Perú, Uruguay, Chile y Brasil son claros ejemplos de los primeros, mientras que en el extremo opuesto encontramos a Venezuela y Argentina, en este último, el gobierno, para remover temores sobre problemas de financiamiento anunció que garantizará el pago de la deuda con las reservas del banco central.

En Estados Unidos no parece haber problema por el momento. Sin embargo, muchos no sabían hace un tiempo que la deuda de EE.UU. tenía una nota; ahora preguntan por la misma.

Los títulos de Tesoro de EE.UU. lograron frenar, al menos por el momento, su retrocedo y se recuperaron levemente. El comunicado de la Reserva Federal sosteniendo que mantendrá las tasas bajas por un prolongado período de tiempo ayudó a los títulos a recuperarse durante los últimos días de la semana pasada. El spread entre las letras a corto plazo y las de bonos a largo, continúa siendo grande.

 

Un año al 0%

La FED no anunció nada nuevo en su comunicado que siguió a la decisión de mantener las tasas en mínimos históricos, fue un poquito más optimista y puso fecha al cierre de algunos programas de asistencia. Ya ha pasado un año de “tasa cero” en EE.UU. Las tasas ultra-bajas por el momento parecen haber evitado una depresión económica. Las dudas se encuentran en torno a si no generarán una nueva burbuja producto de la excesiva liquidez que hay en el mercado.

Alan Greenspan afirmó que la Reserva Federal ha realizado todo lo posible para crear empleo y evitar una crisis mayor, incluso llegando al límite de lo que podía hacer. Esto último está claro, sobre lo primero las acusaciones caen sobre lo realizado, no durante la crisis del año pasado, sino en los años anteriores.

No parece lógico que las tasas continúen tan bajas durante tanto tiempo. Por más que el actual presidente de la FED, siga en su cargo y que haya escrito sobre la Gran Depresión, Ben Bernanke sabe de economía y los riesgos a futuro que existen de continuar durante demasiado tiempo con una política expansionista como nunca tuvo la historia. 
 
 
 
Un Euro debilitado
 
 
Las noticias de Grecia, junto con las advertencias a España, más unas noticias un tanto débiles, pusieron bajo presión al euro que cayó frente a las principales divisas. La gran caída se dio frente al franco suizo. El cruce entre ambas monedas (par EUR/CHF) ha caído por debajo de 1.50; umbral que otrora era señal de intervención del Banco Nacional de Suiza. ¿Intervendrá o no? A juzgar por las declaraciones de la última reunión de política monetaria, sí, ya que se afirmó que no aceptarán movimientos bruscos en el mercado: en dos días, un par que se mueve en promedio menos de 30 pips por día, cayó más de 200 en tres días.

         El dólar como mencionábamos antes volvió a subir a lo largo del mercado. Las monedas ligadas a commodities volvieron a caer y se siguen alejando de los máximos del año. Parece que los picos del 2009 ya fueron alcanzados.

         Esto también parece ser cierto hasta para el oro, que ya ha descendido más de $100 desde los máximos (que en este caso son récord históricos). La caída puede deberse a una fuerte corrección más un dólar fuerte. También el cierre del año puede presionar. El petróleo finalmente se recuperó. Los inventarios, más la OPEP e Irán ayudaron al crudo a volver por encima de $73 el barril.
 
 
 
Los Bonus de Wall Street siguen dando que hablar
 
 
Un año después de la gran crisis financiera, el tema de los bonos que reciben los empleados de los (ex) grandes bancos (de inversión) sigue generando polémica. ¿Por qué? Simplemente porque un año después nada parece haber cambiado por sí solo. Las sumas que se anunciaron en algunos casos son récord para este año. La polémica no se limita a Wall Street, en el Reino Unido el anuncio de las compensaciones, impulsó al ministro de Economía a anunciar un impuesto del 50% a los bonos.

Un estudio publicado en el Wall Street Journal indica que entre 2000 y 2008, las compensaciones a tres jefes ejecutivos de Bear Strearns y Lehman Brothers alcanzaron en suma casi 1.000 millones de dólares. ¿No será mucho para dos empresas que hoy ya no existen?

Goldman Sachs planeaba pagar cifras récord en bonos pero una fuerte presión política y social hizo que tengan que ser reducidos los de los principales ejecutivos. A su vez los pagos serán en acciones que deberán conservar por cinco años. El jefe de Morgan Stanley también anunció que no recibirá compensaciones. Pero ojo, que tal vez ellos se llevan la atención para permitir que cientos de otros empleados de las firmas cobren. ¿No ser parte los ejecutivos de primera línea les da derecho a los bonos?

Se puede suponer el apuro de los bancos por devolver los fondos que el gobierno les prestó como parte del bailout a Wall Street, tiene que ver con el pago de compensación. Los ejecutivos pueden argumentar, luego de devolver el créditos, que como ya no tienen fondos públicos pueden pagar lo que deseen a quienes deseen. Es difícil trazar una línea divisoria sobre si está bien o está mal. Lo que sí está claro es que es una jugada donde se prima el dinero por sobre la imagen y la lógica.

Por las presiones populares, muchos de los grandes bancos han dado pasos atrás con las compensaciones. El principal argumento para otorgarlas es que son necesarias para retener al personal clave. ¿Tan importantes son que no pudieron evitar llevar a sus empresas casi a la quiebra el año pasado? ¿Valen tanto? En definitiva, más que la importancia de cada empleado, da la sensación de que la torta parece ser grande y para que unos se lleven una gran porción, es necesario que todos los de la empresa reciban un pedazo.