Las buenas noticias seguirán impulsado al dólar

Cuando se esperaba que el dólar continúe con su descenso a nuevos mínimos en varios meses, sorpresivamente una buena noticia sobre el mercado laboral estadounidense lo hizo subir frente a las principales divisas.

Más que apostar a la economía de EE.UU. los inversores ahora ven el inicio del ciclo alcista de tasas de interés más cercano. Sin embargo los aumentos en el valor de la divisa pueden ser relativos, ya que lo que importa son los diferenciales de tasas entre los distintos países, dado que el valor del dólar se mide en relación con otras monedas.  Para ratificar no solamente este cambio de correlación sino una recuperación a futuro, es necesario que buenas noticias sigan impulsando a la moneda americana o que deje de caer fuertemente.

¿Seguirá?

         El informe de empleo salió muchísimo mejor que lo esperado por algunos analistas. Los pronósticos eran variados pero ninguno tan optimista. Además corrigió informes anteriores a la baja, haciéndolo aún mejor. Sin embargo todavía muestra una destrucción de empleos, aunque sea mínima. La clave esta en ver a futuro que sucede, si se estabiliza o pasa a generar empleos la economía americana o si por el contrario vemos un retroceso. El futuro no está para nada claro, la proximidad de las fiestas seguramente ayudará a la economía y será una buena época para medir el pulso al consumidor. El nivel de consumo no se puede esperar que vuelva a los niveles que tenía en el 2007. La economía de EE.UU. ha destruido empleos en los últimos 23 meses y el punto de reversión es cuando estas cifras pasen a ser positivas.

         Inicialmente la bolsa festejó los números del empleo pero luego la euforia se calmó con la baja en el petróleo y los temores de que pese a las buenas noticias se sospecha que las acciones han subido demasiado en poco tiempo. Desde los mínimos de marzo hasta ahora el Dow Jones acumula una suba del 60%.
 
 
 
Fuerte corrección de los Títulos del Tesoro
 
 
Las buenas noticias de la economía que fueron festejadas como un gol en el fútbol por el presidente Obama, pese a que luego habló de cautela, tienen un efecto negativo sobre la deuda de EE.UU. que está creciendo a pasos agigantados. La mayor confianza hace que se piense en que la FED subirá las tasas más pronto y además hace de los títulos del Tesoro un activo menos deseado, por lo tanto el precio de estos baja y la tasa de interés sube. El gobierno por lo tanto, cuando paga nueva deuda, tiene que aceptar un mayor costo. En definitiva, para que las buenas noticias no tengan este costado negativo, las cuentas públicas (diferencia entre gastos e ingresos) deben equilibrarse a un paso más rápido que lo que sude la tasa de interés. Por el momento, esta lucha parece perdida puesto que el déficit se espera que siga siendo demasiado grande por lo menos por unos años más.

         En lo que respecta a las tasas, la notas a 10 y 30 años pasaron de máximos en meses a mínimos en más de 3 semanas. El cierre del viernes apenas por debajo de niveles clave, podría ser el inicio de un retrocedo mayor. En línea con esto, tras el informe de empleo, el mercado de futuro acortó los pronósticos para el inicio del ciclo alcista de tasas para agosto. Las ubica dentro de un año en torno al 1% (tasa de la FED). En la semana Charles Plosser, se convirtió en uno de los oficiales de más alto rango, con poder de voto a partir del 2011 en el FOMC, en hablar sobre una suba en las tasas de interés. Afirmo que el ciclo alcista debe iniciarse pronto ya que si la FED no actúa la inflación puede elevarse a niveles no aceptables. El panorama económico que brinda va en línea con sus dichos y es bastante optimista hacia el futuro.
 
 
 
¿Cambio en la correlación?
 

 
El dólar gracias a su fuerte apreciación del día viernes logro cerrar con ganancias frente a las principales divisas, siendo la nota destacada que por primera vez en meses lo que lo impulsó fue una buena noticia y no una mala. Frente el euro quebró una línea de tendencia que regía desde marzo, la clave pasar por ver si se confirma o no. De tomas formas, no implica que se genere una nueva tendencia a favor de dólar, que sigue debilitado por el diferencial de tasas y los grandes desequilibrio macroeconómicos que siguen lejos de corregirse y vaticinan una mayor debilidad a futuro.

El yen por lejos la de peor desempeño, lo que seguramente fue festejado por las autoridades japonesas. Semanas atrás había llegado a máximos en 14 años frente al dólar y máximos en meses frente a una amplia canasta de monedas. Esas ganancias se han evaporado. Los motivos se pueden encontrar en los nuevos planes de estímulos tanto fiscales como monetarios. La caída del yen se debió más a la medida que al volumen implicado. Hubo muchas presiones políticas para que el Banco de Japón de señales a los mercados que no quiere un yen tan alto.

Los efectos positivos de las medidas extras de liquidez parecen limitados, ya que el principal problema es la debilidad de la demanda de créditos y no la falta de oferta. La tendencia al largo plazo aún es favorable a la moneda japonesa, en este proceso de corrección habrá que ver si sigue, hasta donde llega y si puede o no, camibar la mencionada tendencia.

La Libra sigue sin poder apreciarse y fortalecerse. Esto no disgusta a las autoridades inglesas pero refleja grandes temores sobre su situación económica y entre ellas, en particular las cuentas públicas. Morgan Stanley informó que el Reino Unido corre riesgo de ser el primer país de los más industrializados en sufrir una crisis de deuda. Esto repercute sobre el valor de su moneda. Atrás quedaron los tiempos donde la libra iba por delante de sus rivales bajo el supuesto de que la economía británica iba a ser de las primeras en recuperarse.

La novela con el yuan continúa y las presiones para que aprecie su moneda suman protagonistas. Funcionarios de la eurozona son quienes se agregaron al petitorio para que se cambie la política actual. ¿Serán escuchados?

Esta semana habrá varias decisiones sobre tasas de interés (Suiza, Canadá, Inglaterra y Nueva Zelanda) y alguna noticia sorpresiva puede afectar al mercado, que desde fines de noviembre ha aumentado la volatilidad en algunos cruces.
 
 
 
Se desinfla el oro
 
 
La suba del dólar desinfló momentáneamente al oro, que tras marcar récord (nominales) históricos día tras días se desplomó en dos días. Los niveles actuales son máximos históricos y la tendencia no ha cambiado pero sí fue un duro golpe la caída del jueves y sobre todo la del viernes (la mayor caída diario en más de un año). Durante noviembre el oro subió todos los días menos en tres jornadas y terminó con una suba mayor al 10%.

El petróleo se sigue moviendo con un sesgo bajista. Pese al optimismo del viernes, la suba en el precio del dólar generó presiones bajistas en el barril y terminó la semana con leves pérdidas. Desde Arabia Saudita han afirmado que el precio actual es perfecto. No se esperan cambios en los niveles de producción en la reunión de la OPEP de este mes (22 de diciembre). Además del nivel actual, se muestran conformes con la poca variabilidad que ha mostrado el precio que ha oscilado en torno a los $77 el barril.

 

 http://www.molfx.com.ar