El dolar detiene su caída

 Los mercados de valores prolongaron las subas a un ritmo moderado al igual que el euro y la libra, que alcanzaron nuevos máximos en meses frente al dólar. Este último no logra levantar cabeza y fue la moneda de peor desempeño entre las principales. Los datos de EE.UU. siguen sin ayudar y las especulaciones en torno a que la Reserva Federal podría salir nuevamente de compras, debilitaron al dólar.
 
 
 
Sin señales de recuperación
 
 
No solamente el dólar cayó de nuevo frente a una amplia canasta de monedas, sino que no dio señales de recuperación y el terreno que había logrado ganar hasta el miércoles, lo perdió el jueves y principalmente en viernes tras conocerse el informe de empleo.

Las estimaciones sobre la fecha de una futura suba en la tasa de interés se ha prolongado, lo cual es un factor negativo para el dólar – se habla de que podrían comenzar recién en el 2012 -. Si a esto le sumamos, especulaciones sobre más “quantitative easing” (estímulos monetarios, léase más compras por parte de la Reserva Federal, por ejemplo de títulos del tesoro), tenemos como resultado, una nueva caída en el precio del dólar que se dio esta semana y ya van varias.

El encuentro del FOMC (organismo que decide sobre tasas y política monetaria en EE.UU.) que anunciará sus decisiones el martes, tendrá una atención muy importante que hace tiempo no tenía un encuentro de la FED. Esto es por posibles anuncios extraordinarios y no por cambios en las tasas de interés. Hay probabilidades, pero no es una certeza que el banco central anunciará más compras. Uno de los objetivos de este procedimiento es mantener las tasas del mercado en niveles bajos, sin embargo estas ya están muy bajas. De hecho, el rendimiento de varios tramos de la curva de los Treasuries se encuentra en mínimos en meses, con lo cual, los efectos de más compras de la FED en este sentido, serían nulos. La inyección de más dinero en el mercado podría servir para incentivar a la economía, pero los efectos por ahora también podrían ser limitados ya que los actuales estímulos que existen son demasiados y se duda de la eficacia de aumentar los mismos. La FED también podría innovar y utilizar nuevas estrategias que aún puede llegar a tener. Otro escenario a su vez y muy probable, es que la FED no haga ningún anuncio esta vez y que recién cuando la economía comience a retroceder (y no desacelerar el crecimiento, como está pasando) apriete nuevamente el acelerador.

Un anuncio de más estímulos monetarios podría generar más caídas en el precio del dólar dependiendo de la magnitud del anuncio. Sin embargo, en el largo plazo, la fortaleza o no del dólar, dependerá más del diferencial de los datos económicos en Europa y en EE.UU. Frente a las ligadas a commodities, las bajas deberían de continuar, a menos que se produzca algún shock en la economía mundial.

Volviendo al mercado de divisas, la que más subió fue de vuelta el euro, que además de apreciarse contra el dólar, tuvo importantes ganancias frente las monedas ligadas a commodities. Las señales de Europa está vez, no solamente tuvieron que ver con buena colocación de deuda por parte de los gobierno sino que ayudaron también datos positivos que se conocieron de las distintas economías.
 
 
 
¿Se enfría la máquina canadiense?
 
 
Siguiendo al dólar entre las de peor desempeño, estuvo el Loonie (CAD) que cayó frente a la mayoría de las divisas. El viernes se conoció un reporte que mostró una caída en el nivel de empleo en Canadá, sorprendiendo al mercado. Esto sumado al informe de nóminas no agrícolas en EE.UU. y al retroceso en el precio del petróleo (que lo mismo finalizó la semana en positivo y por encima de los 80 dólares) presionaron a la baja al Loonie. Esta moneda es más sensible a los datos de EE.UU. que las de Australia y Nueva Zelanda por su cercanía.

Sin embargo, frente al dólar (USDCAD) aún mantiene el sesgo alcista (bajista en gráficos) y el cruce se aproximó nuevamente al nivel de paridad. El dólar de Nueva Zelanda no tuvo una buena semana y también se vio afectada por un débil informe de empleo. En este grupo, al Aussie fue la que más logró subir, pese a que el banco central de dicho país dejó sin cambios la tasa de interés de referencia.

La libra tuvo un buen rendimiento en el mercado y sigue encontrando soporte en las mejores perspectivas de crecimiento y en la posibilidad de que el Banco de Inglaterra suba antes la tasa de interés de referencia que la FED y el Banco Central Europeo. Si bien estas son las señales del corto plazo, la lucha que está emprendiendo el primer ministro contra el déficit fiscal (cuya reducción ha fijado como el principal objetivo), pueden afectar a la economía negativamente al reducirse el gasto público en los próximos meses. Dependiendo de cómo reaccione el sector privado, se decidirá la suerte de la economía británica. El primer ministro se está comportando como lo hacían los presidentes de muchos países en desarrollo, que veían aumentar los costos de endeudamiento y anunciaban ajustes en las cuentas públicas con el objetivo de reducir el déficit y mejorar la confianza en el mercado. ¿Lo que hace Cameron será exagerado o los números de las cuentas públicas del Reino Unido son peores de que lo que parecen?
 
 
 
El Yen imparable frente al dólar
 
 
El yen se aproximó considerablemente a máximos en décadas frente al dólar y con  el cierra semanal por debajo de 86.00 (USDJPY), técnicamente tiene más camino bajista para seguir. Lo que parece estar frenando al par son las posibles intervenciones por parte de autoridades japonesas para evitar una mayor apreciación. Por otro lado, la economía de Japón no está pasando su mejor momento (hace años) y tampoco cuenta con un gran momento, por lo que una suba exagerada en el yen no encontraría respaldo en la economía y por el contrario, abriría más las puertas para nuevas acciones del Banco de Japón en su lucha contra la deflación. Por el momento, las palabras de los funcionarios solo hablaron de que siguen la evolución del precio del yen y algunos políticos piden una acción más decidida para enfrentar a la deflación.

En el largo plazo, las perspectivas no son de mayores subas en el precio del yen frente al dólar. Ya que por ejemplo, no parece muy sustentable niveles más altos en el precio del yen y a su vez si el mundo va volviendo a la normalidad, los rendimientos de los títulos gubernamentales deberían subir y con ello debilitar al yen.

Sin embargo, cuando comenzarán a pesar estos factores, es impredecible pero se supone que de desplomarse el cruce, no se mantendrá por mucho tiempo en niveles tan bajos.
 
 
 
Datos económicos
 
 
La mayoría de las empresas ya han presentado los resultados del segundo trimestre y estos han sido mejores a lo esperado en su mayoría. Esto junto con el mejoramiento en la situación financiera, fiscal y económica en Europa han ayudado a que las acciones consigan en varias plazas la tercera ganancia semanal consecutiva. Si bien fueron moderadas, ayudaron a que el mercado mantenga una perspectiva alcista en el corto plazo. Pese a esto, siguen existiendo voces de analistas que anuncian una nueva recesión y por lo tanto el mercado de valores podrían experimentar nuevos retrocesos. 

Los datos que se conocieron desde China confirman que el gigante asiático está sufriendo una desaceleración en el ritmo de crecimiento. La duda es si se trata de una desaceleración mayor a la que las autoridades esperaban y si se trata de algo temporal o no. La situación en este país es muy importante para la economía mundial, ya que si China llega a resfriarse el mundo casi seguramente estornudará y tal vez se contagié.

Las nóminas no agrícolas de EE.UU. mostraron que la economía creo muy pocos empleaos privados en Julio y se revisaron a la baja los números del mes anterior. El dato en sí mismo no fue bueno pero tampoco se trató de un desastre. El resto de las noticias económicas del país americano fueron mixtas en la semana y confirman la desaceleración de la economía pero aún, no hay señales de contracción en la actividad.