Tasas de interés en espera en Australia


El Banco de la Reserva de Australia ha decidido dejar su principal tasa de interés sin cambios en la cima de 4,75%. La cifra es muy superior a las tasas que se ofrecen en otras economías importantes, como el Japón, EE.UU.,el Reino Unido y la zona euro, que son todos muy por debajo de la marca del 2%.

La economía australiana acaba de sufrir su peor contracción desde hace veinte años debido al impacto de los desastres naturales, un ciclón y las inundaciones severas, que se abrieron camino a través de los datos económicos. Los actos de la naturaleza fueron los responsables de causar una contracción del 1,2% en la economía australiana en el primer trimestre. El gobernador del Banco de la Reserva de Australia, Glenn Stevens reconoce que los desastres naturales han afectado a la economía. También agrego que la postura ligeramente restrictiva de la política monetaria de Australia sigue siendo adecuada en las actuales circunstancias. Luego pasó a señalar que el Banco espera que los choques temporales de precios que el país está experimentando en este momento se disiparen en los próximos meses. Consecuentemente, el Banco cree que la medida de inflación Índice de Precios al Consumidor se mantendría cerca de su valor objetivo a lo largo del próximo año.

Un futuro incierto para Australia
El Banco de la Reserva ha elevado las tasas de interés varias veces desde la recesión financiera mundial, en un intento de mantener la inflación bajo control. El Banco considera que los precios afectados por el clima se reducirán a finales de año, pero señala que la alza sustancial en los precios de los servicios públicos es probable que continúe, dada la volatilidad actual de los productos básicos en los mercados mundiales.

Irónicamente, los desastres naturales, probablemente impulsarán el crecimiento de la economía australiana a finales de año como los esfuerzos de reconstrucción en las zonas afectadas toman empuje y la productividad en las industrias afectadas se recupera a niveles normales. Los analistas predicen que las tasas podrían aumentar a mediados de verano para preservar a la economía de un exceso de calor y a las presiones inflacionarias bajo control.