El gobierno argentino recientemente solicitó al Club de París una postergación de un pago de 2100 millones de dólares, que estaba próximo a vencerse en mayo. Además de esto, dejó las puertas abiertas para la renegociación del acuerdo que alcanzó con este grupo en 2014.
Este movimiento es coherente con la actitud que recientemente ha tomado el gobierno argentino, frente a sus obligaciones con otras instituciones y países, dado el avance de la pandemia en el país.
Hay en la actualidad alrededor de 2,142 infectados del coronavirus, además de 89 víctimas mortales. Esto ha llevado al país a mantener una cuarentena que se prolongaría oficialmente hasta el 26 de abril. Aunque al día siguiente el gobierno planea reunirse a discutir, si es necesario, extender el período.
La crisis de sanidad pública, como ha pasado con otros gobiernos al rededor del mundo, ha obligado al gobierno del presidente Fernández a implementar medidas fiscales para enfrentar los efectos adversos de esta en la economía. Según las estimaciones del Fondo Monetario Internacional, la Argentina optó por incrementar el gasto público y diferir el pago de impuestos, lo que representa un 1,2% del total de su producto interno bruto. Además de otorgar una cifra similar en garantías públicas para los créditos.
En circunstancias normales el Fondo Monetario Internacional hubiese rechazado estas medidas. Sin embargo, tomando en cuenta el hecho de que la mayoría de los países afectados están haciendo lo mismo, esta vez ha optado por hacer la vista gorda. Como ya es sabido, el fondo ha advertido en el pasado respecto a los niveles de deuda que ostenta este país, y no es para menos, ya que los niveles de deuda pública del país rondan el 90% de su Producto Interno Bruto, según recientes estimaciones, por lo que este cambio de actitud es bastante llamativo.
El fondo no ha solo optado por ignorar este hecho, sino que además ha alabado las acciones del gobierno. Además de recordarles que el país estaría enfrentando una reestructuración de su deuda con sus bonistas privados.
El peso argentino no está enfrentando el mejor de sus momentos, al menos frente al dólar. En lo que va de la semana el dólar se ha apreciado en un 1.57% frente a la divisa argentina, consolidando una tendencia que se ha mantenido en lo que va del mes. Ya hemos mencionado en el pasado que las perspectivas respecto a la divisa de este país no son las mejores, pues de acuerdo a analistas consultados por el banco central del país se espera que el dólar alcance el nivel de 85,90 pesos a finales de este año, lo que sería un avance importante de la moneda norteamericana frente a la divisa local.
Respecto al futuro económico de Argentina, y esta previsión está en línea con la situación del resto del mundo, he de decir que según los datos la situación no pinta nada bien. El Fondo Monetario Internacional espera que la economía argentina se contraiga en un 5,7%, lo que supondría uno de los resultados más preocupantes a nivel regional.
"La caída del PBI de la Argentina será superada solamente en la región por Venezuela y Ecuador, mientras que Paraguay mostrará el mejor panorama regional," dijo el Fondo Monetario Internacional en un informe que publicó recientemente. El fondo también prevé una caída del 2,5% del Producto Interno Bruto de las economías emergentes, y una caída del 5% del PBI de los países de América del Sur.
Ayer el ministro de finanzas argentino se unió a una conferencia establecida por sus homólogos de los países del G20, para discutir la posición de esta organización frente a la crisis. Los países miembros expresaron su disposición a proveer liquidez y apoyo financiero, tanto a las empresas como a los individuos. Hubo también un apoyo a la suspensión de pagos de la deuda por parte de los países más pobres del globo, además de alimentar las expectativas respecto a la implementación de políticas que ayudarían a países con ingreso medio, lo que podría beneficiar a países como Argentina.