El oro empieza la semana presionado por señales mixtas. Las tasas reales se mantienen en valores elevados, pero el dólar se ha debilitado por unas menores expectativas de que la Fed suba los tipos de interés en septiembre. Además, las tensiones geopolíticas en torno al Estrecho de Ormuz siguen sin resolverse y el mercado empieza a estar preocupado por una posible desaceleración de la economía estadounidense tras los últimos informes macroeconómicos.
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Situación de las tasas reales y su posible efecto sobre el mercado del oro
Las tasas de interés reales apenas variaron durante la semana pasada, al pasar del 2,40% al 2,39%. Se trata de un retroceso marginal que no cambia el escenario de fondo. Los rendimientos reales mantienen una tendencia alcista desde finales de febrero y se encuentran cerca de máximos de los últimos dos años y nueve meses. Esto significa que los bonos estadounidenses continúan ofreciendo una rentabilidad elevada, aumentando el coste de oportunidad de mantener oro y contribuyendo a que se reduzca su demanda.
En paralelo, el breakeven de inflación subió del 2,25% al 2,27%. El indicador viene recuperándose desde finales de junio, después de registrar una fuerte caída entre mayo y finales de junio. El repunte de las expectativas de inflación puede favorecer al oro, ya que aumenta el atractivo del metal amarillo como activo de protección frente a una posible pérdida de poder adquisitivo de los ahorros.
Sin embargo, el ligero aumento del breakeven de inflación no es suficiente para compensar el efecto de unas tasas reales que permanecen en niveles elevados. Por ello, el balance de ambos indicadores deja una señal ligeramente bearish para el oro de cara a la semana que comienza.
Se reducen las expectativas de una subida de tipos en septiembre
El Dólar Index apenas registró cambios durante la última semana, al pasar de 99,604 a 99,639 USD. La divisa estadounidense continúa dentro de una tendencia alcista iniciada a finales de enero, pero las últimas 2 semanas se ha mostrado errática y ha sido incapaz de superar el nivel psicológico de los 100,00 USD. Además, hace dos semanas marcó un nuevo mínimo de los últimos 52 días.
Los datos macroeconómicos publicados durante la semana pasada aportaron varias señales desfavorables para el dólar. El IPC interanual de julio (tanto general como subyacente) estuvo en línea con las previsiones, pero retrocedió respecto a junio. A esto se sumaron un IPP general y subyacente por debajo de lo esperado, unas nuevas peticiones de subsidios por desempleo superiores tanto a la semana anterior como a las previsiones y unas ventas minoristas de julio más débiles de lo esperado y peores que las de junio. La confianza del consumidor de la Universidad de Michigan también cayó en agosto y se situó por debajo de las expectativas.
En conjunto, estos indicadores apuntan a una inflación más contenida, un consumo menos dinámico y cierta pérdida de fortaleza en el mercado laboral. Junto con los datos desfavorables vistos en las nóminas no agrícolas a principios de mes, están contribuyendo a que se reduzcan las probabilidades de una subida de tipos a corto plazo. Según FedWatch, la posibilidad de que la Fed los ajuste al alza en la reunión de septiembre cayó del 44,4% al 33,1% durante la última semana (dos semanas atrás se encontraba en el 67%).
Este cambio en las expectativas de política monetaria debilita al dólar. Un dólar más débil reduce el coste del metal amarillo para los inversores que utilizan otras divisas, lo que puede contribuir a sostener su demanda. Por tanto, la evolución de la divisa estadounidense deja una señal bullish para el oro de cara a la semana que comienza.
¿Qué indica el apetito por el riesgo respecto al mercado del oro?
El entorno geopolítico vuelve a ejercer presión sobre los mercados. Las negociaciones entre Estados Unidos e Irán para tratar de reabrir el Estrecho de Ormuz continúan estancadas. Además, durante la semana pasada, Irán atacó dos petroleros de Abu Dhabi que transitaban por la zona. La tensión ha tenido un impacto directo sobre el mercado energético: el precio del crudo subió un 5,40%, mostrando una mayor preocupación por nuevas interrupciones en el suministro.
A pesar de este escenario, los principales indicadores de sentimiento continúan mostrando un elevado apetito por el riesgo. El VIX cayó de 14,90 a 14,25 puntos, mientras que el índice Fear & Greed de CNN pasó de 64 a 65 puntos, manteniéndose en zona de avaricia. Al mismo tiempo, el S&P500 avanzó un 0,32% y volvió a marcar un nuevo máximo histórico. En condiciones normales, esta combinación sería propia de un entorno claramente risk-on, en el que los inversores muestran poca demanda por activos considerados refugio.
Sin embargo, los datos macroeconómicos débiles publicados durante agosto empiezan a generar cierta preocupación sobre una posible desaceleración de la economía estadounidense. Esto introduce un elemento de cautela en un mercado que, por ahora, continúa mostrando una elevada tolerancia al riesgo.
En conjunto, el balance supone una señal ligeramente bullish para el oro de cara a la semana que comienza. El elevado apetito por el riesgo limita su atractivo como refugio, pero la escalada geopolítica y las dudas sobre el crecimiento estadounidense pueden compensar parcialmente este efecto y mantener cierta demanda defensiva sobre el metal amarillo.
¿Qué factores pueden incrementar la volatilidad en el oro durante esta semana?
Estos son los informes macroeconómicos más importantes de cara a la semana que comienza:
- Índice manufacturero Empire State de agosto (lunes)
- Inicios de viviendas en julio (martes)
- Producción industrial en julio (martes)
- Índice manufacturero de la Fed de Filadelfia (jueves)
- Nuevas peticiones de subsidios por desempleo (jueves)
- Renovaciones de subsidios por desempleo (jueves)
- PMI manufacturero de agosto (viernes)
- PMI de servicios de agosto (viernes)
Datos mejores de lo esperado pueden fortalecer al dólar, lo que supondría una señal bajista para el oro. Cifras peores de lo previsto debilitarían al USD y podrían tomarse como señales alcistas para el oro.
Además, el miércoles se publicarán las actas de la última reunión de política monetaria de la Fed. Pueden influir en las expectativas hacia los tipos de interés a corto plazo y, por lo tanto, influir sobre el USD y el oro. Mensajes hawkish centrados en preocupaciones por la inflación serían favorables al dólar y bearish para el oro. Por el contrario, un tono dovish y comentarios sobre debilidad en el mercado laboral o desaceleración económica tendrían el efecto opuesto.
Análisis técnico del oro
Gráfico Semanal del XAU/USD

Tras el cruce con la media móvil de 50 períodos que se produjo hace 2 semanas, el mercado del oro ha continuado dando señales de fortaleza durante la pasada. Por una parte, la vela ha tenido un máximo y un mínimo más altos que en la semana anterior. Por otra, se ha alcanzado un nuevo máximo de los últimos 2 meses.
Los últimos movimientos invitan a mantener un sesgo bullish, esperando nuevas subidas a corto y medio plazo. Una caída por debajo de la EMA50 anularía esta tesis.
Gráfico Diario del XAU/USD
Durante los últimos días, el precio del oro rebasó otra zona de máximos de la formación bajista. Las líneas del MACD y el RSI exhiben una pendiente ascendente y confirman que la presión de la demanda es más intensa que la de la oferta. Esto podría seguir empujando los precios al alza en los próximos días.
Conclusión
El escenario más probable para el oro durante esta semana es alcista, respaldado por la debilidad relativa del dólar, las tensiones geopolíticas y un análisis técnico favorable.
Esta tesis perdería fuerza si las tasas reales volviesen a moverse al alza de forma marcada, el Dólar Index consiguiese estabilizarse por encima de los 100 USD o la cotización del oro cayese por debajo de la media móvil de 50 semanas. Por el contrario, nuevas muestras de deterioro en los datos macroeconómicos estadounidenses, evidencias de que la Fed relaja su tono hawkish o una escalada en Oriente Medio reforzarían el escenario bullish.
Preguntas Frecuentes sobre el Oro para esta Semana
¿Cómo están afectando las tasas reales al precio del oro?
Las tasas reales siguen siendo un factor ligeramente bearish para el oro. Aunque descendieron levemente del 2,40% al 2,39% la semana pasada, continúan cerca de máximos de los últimos dos años y nueve meses. Estos niveles elevan el coste de oportunidad de mantener oro frente a activos que generan intereses.
¿La evolución del dólar está favoreciendo al oro?
Sí. El Dólar Index apenas cambió durante la última semana, pero continúa por debajo del nivel psicológico de 100 USD, sin conseguir rebasarlo. Además, la reducción de las expectativas de una subida de tipos en EE. UU. debilita uno de los principales apoyos del dólar, lo que supone una señal bullish para el oro.
¿El entorno actual es risk-on o risk-off para el oro?
El escenario es mixto, aunque con predominio del risk-on. El VIX cayó hasta 14,25 puntos, el Fear & Greed de CNN se mantuvo en zona de avaricia con 65 puntos y el S&P 500 volvió a marcar máximos históricos la semana pasada. Sin embargo, las tensiones en Oriente Medio y las dudas sobre el crecimiento estadounidense introducen elementos defensivos que pueden beneficiar al oro.