El S&P500 afronta un escenario en el que varios factores comienzan a ejercer presión sobre la renta variable estadounidense. La fortaleza del mercado laboral ha elevado al 59% la probabilidad de una subida de tipos de la Fed en septiembre, mientras el rendimiento del Treasury a 10 años alcanza máximos de 34 meses.
El petróleo, impulsado por las tensiones en torno al Estrecho de Ormuz, añade nuevas preocupaciones sobre la inflación. Sin embargo, la inteligencia artificial continúa proporcionando soporte al índice, respaldada por unos earnings sólidos. ¿Podrá esta fortaleza compensar el deterioro del entorno macroeconómico?
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¿Cuál es la Narrativa en Curso en Torno al S&P500?
Se incrementan las posibilidades de que la Fed suba los tipos en septiembre
La narrativa vuelve a girar hacia una posible política monetaria más restrictiva en Estados Unidos. El informe de nóminas no agrícolas de agosto mostró la creación de 162.000 empleos, muy por encima de las expectativas, mientras que las cifras de los meses anteriores también fueron revisadas al alza. El dato refuerza la idea de que el mercado laboral estadounidense se encuentra fuerte y no se necesita una política monetaria expansiva para estimularlo. Esto permite a la Fed subir los tipos de interés para intentar controlar una inflación que todavía se encuentra lejos del objetivo. Tras la publicación del informe, FedWatch elevó hasta el 59% la probabilidad de una subida en la reunión de septiembre.
Para el S&P500, esta situación representa un elemento de presión. Unos tipos de interés más altos durante más tiempo elevan el coste de financiación de las empresas y reducen el atractivo relativo de las acciones frente a los activos de renta fija.
La inteligencia artificial sigue empujando a la bolsa estadounidense
El S&P500 sigue encontrando un importante apoyo en la inteligencia artificial. El interés inversor por los semiconductores y las empresas relacionadas con la infraestructura de IA continúa siendo elevado. El Índice de Semiconductores de Filadelfia avanzó alrededor de un 2,32% durante la semana pasada, y la sesión del viernes volvió a mostrar una fuerte demanda por algunas compañías vinculadas al sector. SanDisk, Marvell Technology, AMD e Intel estuvieron entre los valores destacados.
Este comportamiento resulta especialmente significativo porque demuestra que los inversores no están abandonando la temática de la IA pese al aumento de los rendimientos de los bonos ni a las altas valoraciones de las empresas. Los resultados empresariales y las previsiones de algunas compañías del sector han ayudado a justificar las elevadas inversiones que se están realizando en infraestructura de inteligencia artificial. Mientras esta combinación de crecimiento de los beneficios y expectativas de expansión continúe, la IA puede seguir funcionando como uno de los principales motores del S&P500.
El petróleo continúa generando dudas
El tercer elemento de la narrativa es geopolítico. Las tensiones entre Estados Unidos e Irán y la incertidumbre alrededor del Estrecho de Ormuz continúan sin resolverse. La escalada de las hostilidades durante la semana pasada provocó una fuerte subida del petróleo: el WTI llegó a situarse en máximos de aproximadamente seis semanas y terminó la semana con una subida cercana al 10%.
El problema para la renta variable no es únicamente el encarecimiento de la energía. Un petróleo más caro puede trasladarse a los precios de numerosos bienes y servicios y dificultar el descenso de la inflación. Por tanto, las tensiones en Oriente Medio sostienen la idea de que la Fed tendría que mantener los tipos elevados durante más tiempo.
Los Rendimientos de los Bonos Pueden Reducir la Presión Compradora sobre el S&P500
El mercado de renta fija continúa enviando una señal poco favorable para el S&P500. El rendimiento del bono del Tesoro estadounidense a 10 años terminó la semana pasada en 4,784%, frente al 4,730% de la semana anterior. Se trata de un incremento de 5,4 puntos básicos que mantiene la tendencia alcista iniciada a finales de febrero. Además, el rendimiento alcanzó la semana pasada un nuevo máximo de los últimos 34 meses.
El movimiento también se está produciendo en la parte corta de la curva. El rendimiento del bono a 2 años pasó del 4,360% al 4,374%, manteniéndose en máximos de los últimos 19 meses. Al igual que el bono a 10 años, acumula una tendencia ascendente desde finales de febrero.
Unos bonos estadounidenses que ofrecen rentabilidades cada vez mayores hacen que la renta fija resulte más atractiva frente a las acciones. Además, unos rendimientos elevados aumentan el coste de financiación para las empresas y pueden reducir el valor que los inversores están dispuestos a pagar actualmente por compañías cuyos beneficios se esperan principalmente en el futuro.
Las Ganancias Respaldan al Sector de la IA, aunque con Matices
Los resultados empresariales publicados durante la semana pasada dejaron una lectura mixta para el S&P500. Por un lado, varias compañías relacionadas con la inteligencia artificial volvieron a demostrar que el fuerte gasto en esta tecnología está generando crecimiento real. Por otro, las reacciones de los inversores muestran que superar las previsiones ya no siempre es suficiente para conseguir subidas en bolsa.
Uno de los ejemplos más claros fue Dell Technologies, cuyos resultados superaron las expectativas y estuvieron acompañados de unas previsiones optimistas. Las acciones llegaron a subir alrededor de un 16% después de conocerse las cifras. Algo similar ocurrió con Snowflake. La compañía superó las previsiones de los analistas y elevó sus perspectivas para lo que resta de año, mientras el crecimiento de sus ingresos procedentes de productos continuó acelerándose. El mercado recibió los resultados de forma muy positiva y las acciones llegaron a avanzar aproximadamente un 23%.
La otra cara de la moneda apareció con Broadcom y Zscaler. Las compañías presentaron unos resultados sólidos, por encima de las previsiones. Sin embargo, sus acciones cayeron por causa de unas perspectivas de crecimiento que decepcionaron al mercado.
¿Qué Factores Pueden Mover al S&P 500 Durante la Semana que Comienza?
Para la semana que comienza, los datos macroeconómicos que pueden generar volatilidad en torno al S&P500 son los que siguen:
IPP de agosto (jueves)
Ventas de viviendas de segunda mano (jueves)
Nuevas peticiones de subsidios por desempleo (jueves)
Renovaciones de subsidios por desempleo (jueves)
IPC de agosto (viernes)
Expectativas de inflación de la Universidad de Michigan de septiembre (viernes)
Confianza del consumidor de la Universidad de Michigan de septiembre (viernes)
Cifras mejores de lo esperado se interpretarán como señales alcistas, pues pueden atraer presión compradora. Por el contrario, cifras peores de lo esperado pueden incrementar la presión vendedora y se interpretarán como señales bajistas.
Análisis Técnico del S&P500 para esta Semana
Gráfico semanal:

Gráfico diario:

La semana pasada dejó un máximo y un mínimo por debajo de los de la anterior. Es señal de debilidad y sugiere que el S&P500 podría continuar con la corrección que lleva en curso desde mediados de agosto. El indicador MACD del gráfico diario señala que la presión vendedora es superior a la compradora y respalda esta teoría.
Si el precio cruza los 7.632$ y se consolida por debajo de este nivel se fortalecerá la tesis bajista. Por el contrario, si esta zona pasa a actuar como soporte, es probable que el S&P500 pase a un estado de lateralización entre este y el área de máximos de 7.798$ – 7.820$.
Análisis Técnico de las 7 Magníficas
Apple (AAPL)

Durante la semana pasada, Apple marcó un nuevo máximo de las últimas 4 semanas y media, dando continuación a la recuperación que se inició contra las inmediaciones de los 300$. La sucesión de máximos y mínimos de las últimas semanas evidencia la presencia de una demanda intensa que podría seguir haciendo subir los precios.
Sin embargo, la zona de los 334$ – 344$ puede actuar como resistencia, dificultando nuevos avances.
Microsoft (MSFT)

Tras la subida de hace 2 semanas, Microsoft cayó un 2,69% durante la pasada. Podría tratarse de un pullback tras el anterior movimiento alcista o del inicio de una caída. Hay que tener presente que la zona de los 531$ es una potencial resistencia y la presión vendedora podría incrementarse en sus inmediaciones. Es un factor que respaldaría una posible caída en la cotización de Microsoft.
Si, en los próximos días, el precio bajase de los 477$ se fortalecerían las teorías bearish y podríamos ver un retroceso hacia las inmediaciones de la EMA50.
Alphabet (GOOGL)

Alphabet cerró la semana pasada con unas pérdidas del 2,35% y marcó un nuevo mínimo del último mes. Estos factores sugieren que la fase de corrección aún continuaría. La siguiente zona que podría actuar como soporte está en el área comprendida entre los 314,90$ y los 324,44$, ya que en ella coinciden 2 mínimos semanales y la EMA50.
Amazon (AMZN)

La semana pasada dejó un retroceso del 2,97% en Amazon, con una vela que tiene el máximo y el mínimo por debajo de los de la anterior. Se trata de una señal de debilidad y sugiere que las caídas podrían continuar durante las próximas sesiones.
Sin embargo, la mecha amplia por la parte inferior de la vela indica que la presión compradora se habría incrementado. Si se forma un mínimo más bajo que el de la semana pasada se fortalecerían las hipótesis bearish y la cotización podría seguir retrocediendo hasta las inmediaciones de la EMA50. Por el contrario, si se mantiene por encima, Amazon podría pasar a una fase de lateralización.
Meta (META)

Meta terminó la semana pasada con unas ganancias del 6,70% y una vela que tuvo el cierre prácticamente en máximos, lo que denota una fuerte intencionalidad compradora. De cara a los próximos días habrá que observar la zona de máximos de 684$ – 691$. Si se rompiese, el mercado podría estar iniciando una fase de recuperación. Por el contrario, si rebotase a la baja, se fortalecería la hipótesis que apunta a una lateralización.
Nvidia (NVDA)

Nvidia subió un 5,89% durante la semana pasada e interactuó con la zona de resistencias de 232$ – 236$, lo que supone una señal de fortaleza. Sin embargo, se trata de un punto en el que podría incrementarse la presión vendedora, dando lugar a una caída. Por ello, antes de plantear entradas compradoras, es necesario esperar a que se produzca un breakout en el máximo histórico.
Tesla (TSLA)

Tesla rebotó contra la zona de los 383$ – 388$ la semana pasada, evidenciando que se ha convertido en una resistencia. Este giro dejó una vela de rechazo en el gráfico semanal. Sugiere que la presión vendedora ha superado a la compradora y la cotización podría volver a moverse a la baja, dando continuación a la estructura descendente que lleva en marcha desde diciembre del año pasado.
Una caída por debajo del mínimo de hace dos semanas (342$) reforzaría esta teoría y podría venir acompañada de un retroceso hacia las inmediaciones de los 300$ a corto – medio plazo.
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